Sentí un fuerte dolor en mi muslo. El disparo había sido directamente allí. Caí y observé el cuerpo de mi amiga. Se estaba intentando mover, pero no podía.
No fue hasta que SeHun acarició mi rostro que no reaccioné. Me levanté como pude, acercándome a la chica que seguía en el suelo, sus ojos estaban abiertos y estaban repletos de lágrimas. Tomé su rostro entre mis manos.
- Esta bien. Llamaremos a la ambulancia y... - MinSeok se acercó a mi, e intentó revisarme la herida, no lo dejé.
- El jefe, está aquí - habló con voz quebrada, repleta de dolor. Señaló con sus ojos en una dirección, se veía una sombra detrás de la columna -. Es sólo uno. Cuando llegaste se escondió, piensa... que sí nos quita del medio será más fácil seguir con el negocio en todo el mundo donde la empresa trabaja, nosotros, su propio hijo - miré su rostro de nuevo. Estaba intentando levantarse, así que la ayudé, pero entonces los disparos comenzaron y ella gritó, estaba delante mío y bloqueando los disparos de DO hacia mi.
MinSeok se apresuró a intentar parar a SeHun, quien seguía disparando, a pesar de ser el único en hacerlo, DO yacía en el suelo, con un disparo en la frente.
Acosté a la chica que aún estaba en mis brazos, sin vida, en el suelo. Yo estaba llorando, mucho. No me di cuenta cuando me tomaron del cabello, ni cuando ZiTao había intentado salvarme, sólo necesitaba una muerte más, una que nos liberara a todos. Tome una navaja que estaba en el suelo, y las palabras de desprecio tan sólo salieron de mi boca, sin sentido, pero salieron. Lancé la navaja en la dirección en la que ella había señalado antes y la clave en el hombre que tantas desgracias nos había traído.
Llame a una ambulancia y corrí lejos.

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