jueves, 15 de agosto de 2013

Cambio de Rol - Capítulo 7




Me encontraba aún sentada contra la puerta cuando ChanYeol se despertó y se acercó a mí, preguntándome si estaba bien. 

Lo miré con los ojos muy abiertos, pero luego asentí, sonriendo. 


—Es mejor que me vaya —dijo buscando sus cosas—. Si llego tarde otra vez la señora no me dejará volver —se colocó la campera e hizo una reverencia, le imité y abrí la puerta para dejarlo salir.

—Te veo mañana —sonrió antes de desaparecer por la escalera.

Antes de lograr cerrar la puerta, un LuHan agitado se coló en el departamento, asustándome. Comenzó a revolver todo, buscando quién sabe qué cosa. Aún estaba molesta con él por lo de la tarde.

—Te dije que... —comencé a hablarle, pero se colocó frente a mí y cubrió mi boca con su mano, luego señaló el techo. Subí la vista para encontrarme con un pequeño micrófono justo arriba de la lámpara. El alma se me vino a los pies, ¿cuánto tiempo hacía que estaba eso allí?

Empecé a buscar algún otro indicio de otro micrófono o alguna cámara, pero no vi nada, por otro lado, LuHan se había metido a mi cuarto. Le seguí, encontrándome con que había desarmado la cama y movido todos los adornos de fotos falsas, dejando todo con un completo caos. Cuando me vió, lanzó una campera y tomó mi mano para llevarme hacia fuera.

---

Nos encontrábamos en un puesto callejero, comiendo algo de lo que nunca había oído en mi vida.

—Chen entró, cuando salí —fue lo primero que dijo, pero lo dijo tan bajo que apenas me di cuenta—. Debes tener cuidado, no mencionaste nada, ¿no? —negué, miraba mi plato de comida, no lo había probado aún, pero no tenía hambre.

—Estaba con alguien, no pude haber dicho nada, no te preocupes —contesté en un susurro casi inaudible, tanto que ni siquiera yo pude escucharme. LuHan sólo asintió.

—Vi salir al jefe —no parecía sorprendido, sinceramente yo tampoco lo estaba—. Al parecer el trabajo no es lo que pensábamos —tampoco sabía nada—. Dudo que podamos sacar los micrófonos, iré a casa de un compañero, nos veremos en la universidad.

—LuHan... —me miró a los ojos—. Yo, lo de hoy... realmente lo siento mucho —una sonrisa se formó en su rostro.

—Estamos juntos en esto —puso su mano frente a mí, la tomé y sonreí.

—Hay algo más —dije cuando volvimos a posar la vista en la comida.

—La empresa tiene dos jefes, uno la quiere dividir en muchas y otro quiere un monopolio —asentí.

—Huang es uno de ellos, ZiTao está con su tío, ambos planearon su muerte, ¿pero qué bando es exactamente al que pertenece cada uno? —me miró interrogante.

—¿Estás diciendo que el jefe es el tío de Tao? —abrió los ojos—. ¿Eso quiere decir que nuestro objetivo es el otro jefe? —asentí.

—Pero ya no sé qué está bien y que mal —enterré la cara entre mis manos. Sentí una mano apoyarse en mi espalda—. A veces pienso que me gustaría volver. Quizá sabía que lo que hacía estaba mal, pero por lo menos sólo arruinaba mi vida. Pero esto, estamos jugando con vidas, después de todo son personas.

—Hey, no te pongas así. No está bien matar, pero ellos arruinaron miles de vidas, sólo les estamos devolviendo el favor.

—A eso me refiero, ¿hasta que punto lo que hacemos...? —sus dedos se apoyaron en mis labios para impedirme hablar. Señaló la comida y luego la boca. Comencé a comer.

—No te preocupes, todo estará bien —mencionó.

Cuando ambos terminamos nuestros platos nos dedicamos a caminar por las calles de la ciudad, sin hablar. La noche había aparecido, dejándonos con algunas pocas luces para poder ver.

—Pienso que debes dejar los micrófonos, veamos hasta dónde podemos llegar, si quieren jugar sucio, jugaremos igual —dijo LuHan, rompiendo la tensión.

—¿Actuar como si fuera una persona normal? —dije en broma.

—Sí, será divertido. Nos reuniríamos en la universidad. Seguiríamos poniendo los vídeos luego de las fiestas, piénsalo —le miré como si estuviera loco, pero parecía un niño, y no quise romper esa ilusión.

---

Escuché que me llamaban desde atrás, al girarme me encontré con un sonriente ChanYeol, a su lado había un chico no tan alto como él, pero igual podía sacarme una cabeza, su piel era bastante morena y lucía realmente cansado.

Saludé con una sonrisa.

—Él es Kim JongIn, mi compañero de habitación, también es de intercambio, pero estudia danza —lo miré, inclinó la cabeza levemente.

—Un placer —sonreí y le imité.

—¿Tienes planeado algo para el fin de semana? —el más alto parecía nervioso, arrugaba la correa de su mochila y tenía la vista fija en el suelo, su amigo lo observaba divertido, y luego me miraba de reojo, chasqueó la lengua, como dándose cuenta de algo y una suave carcajada salió de sus labios—. Con unos amigos pensábamos ir a algún club, ya sabes... ir por unos tragos, pasarla bien —sonreí dulcemente, pero antes de que pudiera contestar, un brazo rodeó mis hombros. Abrí los ojos sorprendida.

—¡Hola! ¿De qué hablaban? —la voz de Tao sonó como tortura en ese momento.

—Me invitaron a salir este fin de semana —un segundo, ¿por qué le contestaba?

—Oh, ya veo... —miré alrededor, un poco más a la derecha de donde hablábamos estaban MinSeok y Kris, también pude reconocer a un chico bajito de rasgos extraños que parecía muerto en vida, con que ese era Chen—. ¿No estoy invitado también? Pensé que éramos amigos —ChanYeol observaba a Tao con los ojos bien abiertos, mientras que JongIn parecía estar divirtiéndose con la situación.

—S-si quieres, luego te paso la dirección, ¿sí? —me dijo. Asentí y ambos chicos se alejaron, pude notar cómo JongIn golpeaba levemente el hombro de su amigo y éste se sonrojaba.

—¿Qué te sucede? —dije, soltándome del agarre de Tao.

—Pensé que querías que te salvara, ese chico es un plomazo —levanté las cejas.

—¿En serio piensas ir?

—¿Y tú? No conoces a ninguno de los que irán.

En ese punto tenía razón, no lo podía negar, pero en cualquier caso podía llamar a LuHan o cualquiera de los agentes, tenía una larga lista. Me limité a girarme y alejarme de él.

---

Por suerte la semana pasó bastante rápido, no podía juntarme demasiado con LuHan y hablar sobre los planes, pues después del altercado del lunes nos fue casi imposible, además de que había cambiado la misión por completo.

Ese día iría con ChanYeol y sus amigos a un club de la ciudad, no era demasiado exclusivo, pero se podía decir que era pasable. Aún no podía creer que Tao me haya convencido de invitarlo con sus amigos.

Me había vestido y arreglado cuando sonó la puerta. Me apuré para encontrarme con un LuHan aterrado.

—Escóndeme —gesticuló con sus labios, lo dejé pasar y corrió hacia el cuarto, apenas cerré la puerta volvieron a tocar. Abrí y ahí estaba Kris.

—Dime qué es lo que planean -—le miré sin entender, pero su rostro daba miedo y comencé a retroceder, dejando que ingresara al departamento.

—Salir, me invitaron...

—No te hagas la idiota, sé muy bien quién eres, no entiendo cómo no me di cuenta antes —comenzó a buscar algo en la sala—. Cuando vi a LuHan me cerró todo.

—No entiendo... —me miró amenazante.

—Sabes muy bien de qué hablo, ahora déjate de tonterías y dime dónde está ese diablo con cara de niño.

La puerta volvió a sonar, fui a abrir.

—¿Has visto a WuFan?, me pareció que estaba en las escaleras hoy —Tao ingresó y vio a quien había mencionado, se quedó estático en el lugar—. ¿Qué sucede aqui?

No hay comentarios:

Publicar un comentario