A decir verdad, aquella noche no fue exactamente tranquila, pero no por las razones que yo había pensado, sino porque el desgraciado de mi vecino hizo una fiesta con música a todo volumen, además de que finalizo su noche espectacular con una gritona en la cama, vale aclarar que mi cuarto daba directamente al suyo, así que lo único que pude hacer fue colocarme unos auriculares y poner la música al máximo del volumen.
---
Al otro día recibí en un Mail las actividades del chico. Al parecer iría a la facultad durante la tarde, así que aproveche para dormir.
Me levanté a eso de las 11 de la mañana, y almorcé, sabía que esa sería mi única comida hasta tarde en la noche. Luego escuche la puerta queriendo abrirse, no me sorprendí en lo más mínimo que mi compañero apareciera frente a mi unos segundos después.
- ¿Que hay agente? - dijo abriendo mi heladera. Lo observe durante varios minutos, mire cada detalle de su rostro, desde su extraño corte de cabello hasta la pequeña cicatriz en su labio inferior, y por extraño que me pareciera, se me ocurrió una idea, tan loca, que me parecía estúpido que fuera a funcionar.
- LuHan - lo llamé, y él me observo con un gran trozo de queso en la boca - ¿Cuantos agentes piensas que hay en la ciudad? - tragó con dificultad antes de responderme.
- Alrededor de sesenta, ¿Por qué? - se sentó a mi lado, con plato lleno de frutas.
- Se me ocurrió un plan, pero lo siento extraño.
- ¿Qué clase de plan? - el chico parecía tragar en lugar de comer tranquilo.
- Para ser sincera es algo vergonzoso, pero el chico es un jugador, y la verdad no le veo mucho futuro a "la niña tierna" para llegar a conquistarlo - LuHan me miraba con curiosidad.
- ¿Estás hablando de seguirle el juego? - parecía sorprendido.
- Ayer no me dejo dormir con la maldita mujer que se había llevado a la cama luego de la estúpida fiesta - dije algo avergonzada -. Pienso que sí muestro ser igual a él, puede que me invite y pueda tener un mejor acercamiento.
- Creo que es una idea muy arriesgada, pero puede funcionar - baje la mirada, siendo sincera era algo que había prometido dejar de hacer, pero si conseguía que la empresa me apoyara con agentes que actuarán tan sólo frente al objetivo sería más fácil -. ¡Hey! - me llamo, él sabía muy bien todo mi pasado, así que me abrazo con cariño -. Tranquila, yo te ayudaré. Déjame hacer algunas llamadas.
A la hora había cambiado mi guardarropa, de recatado a algo más revelador, pero sin llegar a lo exhibicionista. También había conseguido que una buena parte de los agentes más jóvenes y apuestos de la ciudad y cercanías me ayudaran.
Me bañé y cambié con algo de mi nuevo guardarropa, y luego de dejar todo en orden, LuHan se fue. Supuestamente, yo debía ingresar en la misma facultad de ZiTao, exactamente en las mismas clases y año. No sabía mucho sobre la administración de empresas, pero la universidad era dirigida por mi empresa, así que no debía preocuparme por nada más que mi misión.
Salí exactamente al mismo tiempo que ZiTao, pero esta vez, su expresión al verme no fue la misma que el día anterior.
- ¿Alguna fiesta de la que no esté enterado? - preguntó arrogante. Sonreí para mis adentros mientras cerraba la puerta y luego lo observé de arriba abajo.
- En realidad eso quisiera, pero debo ir a la universidad. Sin embargo, si sabes algo sobre esta noche, sólo llámame.
Me dirigí a paso tranquilo hacia el ascensor, que ya estaba en el piso y presioné el botón para bajar, él no podía quitar aquella expresión de sorprendido, que me hizo soltar una carcajada al salir de su alcance.
Al salir me encontré con un coche de la empresa que me llevó a la universidad.
---
Al otro día recibí en un Mail las actividades del chico. Al parecer iría a la facultad durante la tarde, así que aproveche para dormir.
Me levanté a eso de las 11 de la mañana, y almorcé, sabía que esa sería mi única comida hasta tarde en la noche. Luego escuche la puerta queriendo abrirse, no me sorprendí en lo más mínimo que mi compañero apareciera frente a mi unos segundos después.
- ¿Que hay agente? - dijo abriendo mi heladera. Lo observe durante varios minutos, mire cada detalle de su rostro, desde su extraño corte de cabello hasta la pequeña cicatriz en su labio inferior, y por extraño que me pareciera, se me ocurrió una idea, tan loca, que me parecía estúpido que fuera a funcionar.
- LuHan - lo llamé, y él me observo con un gran trozo de queso en la boca - ¿Cuantos agentes piensas que hay en la ciudad? - tragó con dificultad antes de responderme.
- Alrededor de sesenta, ¿Por qué? - se sentó a mi lado, con plato lleno de frutas.
- Se me ocurrió un plan, pero lo siento extraño.
- ¿Qué clase de plan? - el chico parecía tragar en lugar de comer tranquilo.
- Para ser sincera es algo vergonzoso, pero el chico es un jugador, y la verdad no le veo mucho futuro a "la niña tierna" para llegar a conquistarlo - LuHan me miraba con curiosidad.
- ¿Estás hablando de seguirle el juego? - parecía sorprendido.
- Ayer no me dejo dormir con la maldita mujer que se había llevado a la cama luego de la estúpida fiesta - dije algo avergonzada -. Pienso que sí muestro ser igual a él, puede que me invite y pueda tener un mejor acercamiento.
- Creo que es una idea muy arriesgada, pero puede funcionar - baje la mirada, siendo sincera era algo que había prometido dejar de hacer, pero si conseguía que la empresa me apoyara con agentes que actuarán tan sólo frente al objetivo sería más fácil -. ¡Hey! - me llamo, él sabía muy bien todo mi pasado, así que me abrazo con cariño -. Tranquila, yo te ayudaré. Déjame hacer algunas llamadas.
A la hora había cambiado mi guardarropa, de recatado a algo más revelador, pero sin llegar a lo exhibicionista. También había conseguido que una buena parte de los agentes más jóvenes y apuestos de la ciudad y cercanías me ayudaran.
Me bañé y cambié con algo de mi nuevo guardarropa, y luego de dejar todo en orden, LuHan se fue. Supuestamente, yo debía ingresar en la misma facultad de ZiTao, exactamente en las mismas clases y año. No sabía mucho sobre la administración de empresas, pero la universidad era dirigida por mi empresa, así que no debía preocuparme por nada más que mi misión.
Salí exactamente al mismo tiempo que ZiTao, pero esta vez, su expresión al verme no fue la misma que el día anterior.
- ¿Alguna fiesta de la que no esté enterado? - preguntó arrogante. Sonreí para mis adentros mientras cerraba la puerta y luego lo observé de arriba abajo.
- En realidad eso quisiera, pero debo ir a la universidad. Sin embargo, si sabes algo sobre esta noche, sólo llámame.
Me dirigí a paso tranquilo hacia el ascensor, que ya estaba en el piso y presioné el botón para bajar, él no podía quitar aquella expresión de sorprendido, que me hizo soltar una carcajada al salir de su alcance.
Al salir me encontré con un coche de la empresa que me llevó a la universidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario