MinSeok (Littleevilmaknae)
Sentí el sudor corriendo
por mi espalda, el flequillo pegándose a mi frente y mi piel hacerse más
pegajosa, aun así, ninguno de los dos detuvo la rutina de baile. Seguimos así
por unas horas, hasta que mi novio cayó al suelo y yo le seguí.
Estaba agotado, pero en
unos minutos me recuperé al contrario de LuHan. Preocupado, rebusqué en mi
mochila hasta encontrar la bebida energizante y luego observé la hora en mi
celular. No lo podía creer, ya eran las cuatro de la tarde.
—LuHan, lo siento, de
verdad. Olvidé que debíamos ir a almorzar… es que hace tanto que… —intenté
excusarme pero callé. Él me miró como restándole importancia al asunto.
Luego de eso estuvimos
ideando el plan para los maknaes del grupo. Era divertido pensar en la reacción
de ambos, podía imaginarlos juntos como pareja. Tao con las mejillas como
tomates y SeHun avergonzado pero feliz. Eran demasiado lindos juntos. Sólo
necesitaban un empujón, pero el problema es que no sabíamos cómo.
De pronto hizo una
confesión que me dejó helado, para al instante reaccionar enojado. ¡SeHun había
besado a LuHan! Y el día de ayer me había armado una escena de celos porque el
Panda me había hecho cosquillas, eso no tenía sentido alguno. Enfadado, rechacé
todo tacto suyo.
—Te estoy diciendo que no
pasó nada más. Acabábamos de hablar sobre que lo único que yo podría sentir por
él era un amor fraternal, y luego me besó. No es como si fuera a enamorarme de
alguien por un simple beso cuando te tengo a ti, que… —. Las ideas conectaron y
con los ojos abiertos de par en par le interrumpí.
—Repite eso.
—Que acabábamos de hablar…
—No, eso no. Lo otro
—dije impaciente—. “No es como si fuera a enamorarme de alguien por un simple
beso”, dijiste eso —terminé contento.
—Sí, pero…
Me arrojé hacia él
abrazándolo por el cuello—. Eres un genio cuando te lo propones, debemos hacer
que se besen.
Le besé en las dos
mejillas y luego en la nariz, a continuación me puse de pie y le tendí la mano
para que hiciera lo mismo.
---
Esa misma noche, luego de
comer, nos hallábamos todos sentados en el living mientras conversábamos acerca
del problema de las canciones infiltradas. Hablamos de los preparativos del
comeback y de la anticipación. Nos quedaba muy poco tiempo para arreglar los
pequeños detalles, si es que queríamos volver lo antes posible.
La conversación se estaba
tornando cada vez más seria, por lo que JongDae insistió para que jugáramos a
algo.
—Tengo una idea. Hablemos
sobre primeras experiencias —sugerí.
—Ya sabemos que la tuya
fue con LuHan —se burlaron ChanYeol y BaekHyun.
Busqué lo más cercano que
tenía a mi alcance y se los lancé, sin siquiera mirar el objeto, que resultó
ser un almohadón. Tuvieron suerte, de otra forma si hubiese sido un florero
también se los hubiera lanzado.
—Hablemos primero sobre
comidas —habló LuHan interrumpiendo las risas—. ¿Cuál fue la primera comida
extranjera que comieron?
Poco a poco todos nos
fuimos abriendo y riendo ante las confesiones, o compadeciéndonos de otras. Lo
más gracioso fue cuando YiXing relató cómo se había perdido en la ciudad
durante su primer día en Corea, que había llamado casi llorando a su madre y
que ésta estuvo a punto de viajar hacia Seúl.
En un momento determinado
el manager interrumpió la velada para reclamarnos lo tarde que era, por lo que
tiramos rápidamente la basura que habíamos dejado sobre el suelo y nos
dirigimos cada respectivamente hacia nuestras habitaciones.
Terminé de colocarme mi
piyama y de asearme cuando me fijé en LuHan quien ya aguardaba en la cama. Lucía
pensativo, casi preocupado. No me gustaba verlo con el ceño fruncido, y
acostándome a su lado suavicé la expresión con mi dedo índice.
Él sonrió ante la
intromisión, y ya tranquilo me besó con parsimonia y sin apuro alguno. Le correspondí
de igual forma, ahuecando sus mejillas entre mis manos.
—LuHannie —empecé—.
Antes, ¿fuiste sincero?
—¿Con qué? —contestó
mientras su nariz jugaba con mi cuello.
—Lo del primer beso. No pudo
haber sido conmigo.
—Claro que lo fue, Minnie
—dejó de hacer cosquillas en mi garganta para mirarme con seriedad—. Siempre supe
que mi primer beso sería con mi persona especial —a continuación dejó de
sonreír cálidamente para tomar una mirada bochornosa—. Fíjate qué idiota me
pones desde que me enamoraste.
—Estás arruinado —reí
sobre su pecho—. Quizás nunca más te recuperes de esto.
—Si me arruino contigo
estará bien.
—De verdad, cariño. Eres tan cursi que no sé si me
contenga por mucho más —me burlé.
Él rezongó, haciendo una extraña mueca con la boca y los
ojos—. Yo no soy cursi, sólo soy así contigo. Y no te estoy pidiendo
exactamente que te contengas, por cierto.
Estuvimos hablando por un rato más así, coqueteando a veces,
avergonzándonos otras y riéndonos sobre la mayoría de las ocasiones.
En un momento calló, para abrir los ojos como quien recuerda
algo importante—. En cuanto el plan de SeHun y Tao, tengo una idea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario