¿Cómo has estado, bebé?
Estoy sudando. No estoy haciendo
nada, pero estoy sudando. ¿Cómo puede ser esto más patético? ¡No sudo cuando
estoy en situaciones como esta! Y lo digo porque ya estuve en una o dos antes.
Mis manos estaban inquietas
debajo de la mesa, así que mi amigo no podía ver que tan nervioso estaba.
Seguramente, por fuera lucía frío, compuesto y la persona más honesta que podrías
conocer, pero por dentro era eso, solo que exactamente al revés, como si lo
giraras en ciento ochenta grados.
WuFan, mi amigo, estaba
juzgándome silenciosamente, sorbiendo su café helado a través de una pajilla.
Él tenía una mirada solemne no importaba donde iba. Realmente, a todos lados. Una vez fue a una cita
con una hermosa y atractiva mujer—yo la encontraba atractiva y soy gay—y él
tuvo esa mirada durante toda la cita. Quizá brilla un poco cuando ríe, pero
¿cómo podría saberlo? Él es uno de mis mejores amigos, y nunca lo vi con una
sonrisa genuina en sus labios y ojos. La mirada solemne era solo parte de su
cara. Su increíblemente atractivo rostro. Lo envidio, para ser honesto. Sí, soy
bonito, ¡pero un chico no puede ser bonito! Él es guapo o genial, pero no
bonito. Es casi lo mismo que criticarlo. Así es como lo veo.
—¿Él se mostrará hoy? —preguntó
WuFan con el sorbete aún dentro de su boca. En ese momento estaba tomando mi
bebida; té helado con dos punto cinco por ciento de leche descremada[1].
Tengo el hábito de morder la punta de mi sorbete porque la textura del plástico
blando entre mis dientes me hace sentir una especie de escalofríos en los
brazos.
Asentí, tratando de no verme
vacilante, lo cual era realmente difícil porque sabía que nadie vendría. Le
mentí a él; les mentí a todos mis amigos. Me sentía mal por mentirles, pero me
provocaron a hacerlo. De repente YiXing tenía novia, ZiTao tendría su tercera
cita en dos semanas y entonces la pregunta: “Ey, LuHan, ¿por qué no intentas
echar un polvo?”. Me ruboricé mucho cuando escuché la pregunta. Y por eso
contesté a eso con el “Oh, yo no salgo. Tengo novio” más relajado de lo que
estuve en mi vida entera. Tuve la urgencia de golpearme a mí mismo justo
después de que esas palabras salieran de mi boca, pero sabía que ellos se
darían cuenta de que estaba mintiendo.
Y esa es la razón de que esté
aquí. Estoy sentado en un café con WuFan justo en frente de mí, una silla vacía
junto a mí y dos bebidas heladas enfrente de ambos; uno para WuFan y otro para
mí. Creo que es la quinta vez sentado aquí sin rumbo, esperando por nada, pero
ya lo sé. Y WuFan no tiene por qué saberlo aún. He decidido que la próxima
semana será en la que anuncie que mi novio imaginario y yo hemos decidido
seguir caminos diferentes después de haber salido algunos meses. Lo sé, soy una
persona horrible. Soy tan patético.
—Es mejor que este chico, MinSeok,
venga esta vez, LuHan —dijo WuFan en un tono peligroso. Pude sentir que estaba
comenzando a cansarse de esperar, al igual que yo—. Si no lo hace, les diré a
los otros que estás loco por haber inventado un novio.
Sabía que estaba bromeando,
éramos amigos después de todo. Así que solo rodé mis ojos, dando la imagen de
que no me importaba lo que le dijera a los otros.
Él se acomodó mejor en su
asiento. —Oh, espera… —WuFan colocó uno de sus dedos en sus labios. Se estaba
mofando de mí y pude notar un brillo burlón en sus solemnes ojos—. ¿Qué si
realmente has inventado un novio? ¿Estás así de solitario, LuHan?
Pude escuchar una risa sofocada
de parte de él. Él era tan tenebroso cuando reía o hacía eso o con lo que sea
que hiciera, y probablemente era el único que lo encontraba así, pero lo
encontraba tenebroso porque me parecía intimidante, así que tal vez en el fondo—muy en el fondo—era una forma de
admirarlo.
No sé de donde salieron unas
manos que tocaron mis hombros. No conocía esas manos; eran extrañas para mí.
El rostro de WuFan palideció al
ver al dueño de las manos. Un pequeño rosa pintó sus mejillas y su boca estaba
un poco abierta, pero probablemente negaría el sonrojo luego.
La mano se cambió ligeramente por
una mejilla junto a la mía. Sentí labios de felpa—quizá fueran gruesos, eran
definitivamente suaves—posarse sobre mi mejilla. Las manos se sentían tan
cómodas sobre mis hombros; me sujetaban no tan fuerte ni tan suave.
—¿Cómo has estado, bebé? —un
susurro, pero un susurro-murmullo que WuFan pudo oír, ingresó a mi oído. Era la
voz de un hombre, pero era suave, tierna y algo que me acostumbraría a escuchar
cada día.
Estaba congelado. No conocía la
voz, no conocía las manos y no conocía los suaves labios que se habían
presionado contra mi mejilla. Y por la mirada y expresión de WuFan, él tampoco
conocía a esa persona.
Todo lo que estaba en mi cabeza era
un lío—probablemente no porque tuviese demasiadas cosas cuando por lo general
está así—sabía que en efecto quería oír esa voz nuevamente. Estaba tan
confundido sobre todo, pero mi boca actuó a su manera.
—Estuve bien —mi mente seguía sin
funcionar y mi boca continuó con palabras que nunca hubiese dicho delante de
otros—. Estuve extrañándote, ¿tú?
Giré la cabeza y tuve una primera
vista del extraño. Su cara… era tan linda. Su quijada era filosa, ojos pequeños
e inclinados, nariz algo grande y ligeramente plana. Su boca, la boca que se
había presionado dulcemente contra mi mejilla para un beso hacía unos segundos,
era tan pequeña. Sus labios se veían solo un poco más suaves de lo que eran y
estaban húmedos. Un gesto nervioso, pienso, porque no me conocía ni yo a él. Su
boca se extendía en una linda sonrisa. Cabello castaño, casi negro, enmarcaba
su rostro. Su cabello no era extraordinario ni nada, era un poco largo, a la
altura de las orejas, y era muy adecuado. Se veía joven, quizá de unos
dieciocho o diecinueve, y su estilo de cabello no le hacía ver más viejo, sino
que todo lo contrario. Sus orbes color chocolate me enviaban una mirada
tranquila.
—Te he extrañado también. —El
extraño puso una ligera mano sobre mi cabeza. Usualmente odiaba que la gente
hiciera eso con mi cabello, luego tendría que arreglarlo de nuevo, pero
extrañamente no me importó en ese momento—. Déjame pedir algo para beber y me
uno a ustedes. ¿Está bien?
—Está bien, cariño.
¿Qué? ¿Cómo pudo esa palabra salir de mi boca solo por ver a un
chico lindo cualquiera? No lo sabía y justo en ese momento no estaba en mi sano
juicio para pensar en ello.
Cuando su lindo trasero se alejó
de nosotros, aproveché para registrarlo, WuFan me miraba justo a los ojos.
—Dijiste que era lindo —dijo
WuFan en un tono acusador. Tenía un extraño brillo en los ojos y se veía
atemorizante. Probablemente porque nunca había visto a ese hombre ruborizarse.
Un pequeño rosa seguía en sus mejillas y pestañeaba tantas veces que casi lo
hacía ver inocente, pero solo casi.
Su piel se veía tan pálida con el contrastante rosa coloreando sus mejillas.
Necesitaba tomar una fotografía solo para mostrarles a los otros. Nosotros
podríamos reírnos de WuFan. Pero, ey… esperen… ¿acababa de insinuar que aquel
lindo extraño no era lindo? —. Pero no dijiste que era tan lindo.
Eso era lo que quería oír.
Incluso aunque WuFan y yo nos veíamos tan diferentes, teníamos el mismo
concepto de lindo, feo, sexy y promedio. Eso hacía muy fácil para buscarnos
citas entre nosotros, o cuando íbamos al club a levantar extraños. Por suerte,
o no tanta para mí, WuFan era bisexual así que sabía que cuando decía que un
chico era lindo, eso significaba.
—Lo es, ¿no es así? —Tomé mi vaso
entre mis manos y comencé a inclinarla en círculos, miré el té restante
arremolinarse con mis movimientos. Le dirigí una mirada indiferente—. Te dije
que era lindo.
WuFan asintió, el rubor se hacía
cada vez menos visible. —Se ve joven.
Solo asentí. Sonó como si se lo
dijera a sí mismo, así que no había necesidad de responderle.
Mis ojos se dirigieron hacia el
extraño quien estaba ordenando algo para beber. No podía esperar a ver que
había pedido. Mi madre siempre me decía que podías conocer a tu hombre con solo
ver su bebida. Por ejemplo; WuFan bebe café helado, lo que significa que es
frío por fuera, pero es blando por dentro y un hombre de verdad. Yo bebo té
helado, lo cual quiere decir que soy inteligente y dulce. Si un hombre bebe
café, café negro, quiere decir que es trabajador y probablemente bastante
frustrado con algo. Mi madre siempre decía que me mantuviera alejado de los
hombres que bebían constantemente alcohol porque eran más alcohólicos que otra
cosa. Así que hacía eso que mi madre dijo… la mayoría del tiempo, porque a
veces yo mismo era uno de esos con bebida alcohólica en mis manos.
El extraño dirigió una sonrisa al
trabajador que le dio la bebida y caminó hacia nuestra mesa. La gran sonrisa
dejaba ver sus encías, mostrándolo aún más joven. No podía aguantar más. ¿Qué
lo había impulsado a actuar como mi novio? No obtendría nada a cambio y ya
había dicho demasiado de este “MinSeok” que obviamente no existía. ¿Cómo sabría
responder a cada pregunta de WuFan? Las respuestas podían ser completamente
opuestas o solo algo cercanas, pero nunca podrían ser las mismas, a menos que
realmente tuviese suerte.
Antes de sentarse a mi lado,
extendió su brazo hacia WuFan, queriendo—con una mano de bienvenida—sacudir sus
manos. WuFan la tomó con ligereza.
—Soy MinSeok —se presentó—, y tú
eres WuFan, ¿cierto? No quiero sonar acosador ni nada, pero LuHan te mencionó
una o dos veces.
—No-no —sonrió WuFan. Él sonrió, mierda—. Está bien. LuHan
mencionó algunas cosas sobre ti.
MinSeok sonrió de vuelta y se
sentó junto a mí. Le robé una mirada y mis fosas nasales captaron el dulce aroma
de los granos de café. No es que eso me sorprendiera, estábamos en un café, y
luego vi la taza de MinSeok.
—¿Qué pediste, cariño? —pregunté
con un tono dulce encubierto. Eso me habría causado piel de gallina si hubiese
estado dirigido a mí, pero MinSeok solo sonrió, esa linda sonrisa.
—Late —contestó, con una voz tan
dulce como la mía. Mi piel no se erizó, pero algo más creció dentro de mí; la
urgencia de simplemente rodearlo con mis brazos y abrazarlo fuerte contra mi
pecho y nunca más dejarlo ir—. ¿Quieres un poco?
Él bebe late. Late. Eso significa que es un hombre
dulce y con un lado amable. Él es creativo y trabajador. Probablemente alguien quien
te daría lo que fuera que le pidieras si te amara con todo su corazón y lo más
probable que fuera gay. Los chicos late
siempre eran los mejores. Desafortunadamente la mayoría bebían café negro para
verse más masculinos y más maduros.
—No, gracias —contesté con una
sonrisa, mientras mis dedos sin darme cuenta golpeaban suavemente la punta de
su nariz. Sus mejillas se volvieron rojas. Era tierno y se veía tan asustado y
confundido. Rápidamente recompuso y aquella
visión desapareció de mis ojos. Sus mejillas fueron menguando del rojo al rosa
cuando la sorpresa dejó su cuerpo.
—No en frente de WuFan —murmuró y
miró hacia la mesa. Él alzó su vista para mirar al hombre sentado a un metro,
quizá solo medio, de él—. Siento haber cancelado tantas veces.
¿Sabía sobre eso? ¿Cómo podría
saber sobre eso?
WuFan movió sus manos en un gesto
de olvido. —Está bien. LuHan dijo que estabas ocupado con cosas de la escuela y
tu trabajo.
MinSeok sonrió satisfecho.
No pude soportarlo más. La
ansiedad se esparcía en mi cuerpo. Estaba asustado de que él o yo la cagáramos
revelando algo que dejara a la verdad salir. Me vería más patético cuando todos
descubrieran que en realidad no tenía ningún novio y creé uno, y
le había pedido a alguien que pretendiera ser mi novio. Lo extraño era que ni
siquiera sabía quién era el extraño. Sabía que se había presentado como
“MinSeok”, pero eso podría no ser cierto, además WuFan podría darse cuenta de
que todo eso era solo una mentira.
Decidí hacer que esta
desagradable presentación se hiciera lo más rápido posible.
—Bueno —comencé, con la voz algo
temblorosa, pero no creí que ellos lo notaran—, ahora que has visto a mi novio
y sabes que realmente existe. ¿Vas a interrogarlo ahora?
—De hecho, tengo algunas
preguntas —asintió WuFan y me miró con recelo. Probablemente sentía lo nervioso
que yo estaba y esperaba que pensara que era porque mi mejor amigo y mi novio
se estaban viendo por primera vez y quería que se aceptaran entre sí. Su
atención volvió hacia MinSeok y pude soltar un inaudible suspiro—. ¿Cuántos
años tienes?
Una pequeña sonrisa se dejó
revelar en los labios de MinSeok cuando respondió. —Veintitrés. Nací en marzo,
¿por qué?
Los ojos de WuFan de repente
parecían querer salir de sus cuencas y estoy muy seguro de que mi expresión era
la misma—solo un poco menos guapo, pero más lindo que él—pero MinSeok había
nacido en marzo, lo que significaba…
—Eres mayor que nosotros dos —finalizó
la frase WuFan. Se veía algo más tímido para continuar con lo que seguía, por
lo que consideró por unos segundos si debería o no hacerlo, lo supe por la
forma en que mordía sus labios—. Te ves menor.
Una clara risa salió de la
garganta de MinSeok. Era aguda y sonaba muy genuina. —Lo escucho seguido.
—Bien —cambió rápidamente de
tema. Estaba agradecido porque no pude controlar el rubor creciendo en mis
mejillas. Su risa había sido tan cautivadora—. ¿Qué estudias? LuHan nunca
mencionó nada sobre eso, solo que estabas ocupado con la escuela y eso.
—Yo —comenzó MinSeok y temí lo
peor. ¿Cuál sería su respuesta? WuFan podría saber que todo era mentira si
MinSeok decía que era algo así como Bioquímico. Él sabía que no me gustan esa
clase de cosas. Soy más del tipo creativo. MinSeok continuó— no estudio nada
interesante y no muchas personas lo encuentran divertido. Hay muchos números y
tuve que poner mucho esfuerzo en eso… al final lo encontré interesante.
Y eso nos llevaba a la quiebra.
Nunca querría salir con nadie que fuese bueno con los números y sonara como no
creativo y aburrido. Porque nunca habría asociado…
—Soy Maestro Mayor de Obras[2]
—dijo MinSeok, salvándonos a ambos antes de que nuestros traseros se quemaran.
Mi corazón pasó de tener una velocidad increíble y ahora estaba un poco más
relajado, pero no mucho, porque una falla podría aparecer en la próxima
respuesta a la pregunta de WuFan. No podía relajarme, no del todo; mis manos
estaban en mi regazo y no podía controlar mis dedos. Ellos jugaban con el
cierre de mis pantalones y cada tanto tomaban mi teléfono solo para sostener
algo.
—¿Tienes un trabajo de medio
tiempo? —preguntó WuFan y recibió un asentimiento de MinSeok mientras tomaba un
poco de su late—. ¿Cuál?
Cuando MinSeok bajó su bebida,
limpió su boca con una servilleta abandonada en la mesa. Él la había dejado
allí cuando se sentó con su café. —Trabajo en un pequeño local de alquiler de
videos en la calle de la izquierda. Deberías venir alguna vez. Sería bueno
tener alguna buena compañía además del piojoso amigo mío, con quien tengo
algunas diferencias.
WuFan sonrió y MinSeok igual al
pensar en su amigo.
MinSeok se veía más relajado que
yo. ¿¡No debería estar más nervioso!? ¿Cómo puede estar tan calmado? ¡Está
mintiendo sobre todo! Comenzando con el ser mi novio. ¿Cómo alguien podía
simplemente besar la mejilla de un extraño y decir que lo extrañó? Es un chico
extraño. Él es extraño, definitivamente interesante. No podía negar que lo
admiraba un poquito.
—Conozco la tienda —dijo WuFan,
apoyando los codos en la mesa. Eso lo hacía ver más interesado de haber
conseguido nueva información—. Se ve acogedora, pero siempre estoy demasiado
ocupado para entrar. Ya sabes, con los estudios y proyectos.
—Oh —MinSeok sonó como…
¿sorprendido? Eso era falso; pude oír eso. Eso sonaba como si ya lo supiera.
Eso me hizo mirarlo con sospecha durante uno o dos segundos, pero paré para que
WuFan no lo notara. MinSeok continuó: —¿Qué estudias?
—Idioma coreano —dijo WuFan
orgulloso—, la misma clase que LuHan. ¿No te lo había dicho?
MinSeok me lanzó una mirada que
no pude realmente entender lo que quería decir, pero volvió a mirar a WuFan—.
Debe habérselo pasado por alto.
WuFan soltó una risa. —Eso es tan
de él. Supongo que tampoco te dijo que soy chino, ¿verdad?
—Sabía que él es chino —sonrió
MinSeok amablemente—. Pero nunca me dijo algo sobre que tú también lo eras.
—Disculpas en su nombre.
Bien… esta conversación está
yendo un poco mejor. Esto es realmente tenebroso. La charla es como si se
conocieran de años. Pero bueno, creo que MinSeok es en efecto una persona
accesible con todos sus lindos rasgos y cabello promedio.
—Tenemos que volver a la trama —anunció
WuFan—. Esta es la última pregunta y luego dejaré a los amantes en paz.
MinSeok coló su mano entre las
mías y las sacudió ligeramente para asegurarme que todo iría bien. Su mano era
suave, pero también estaba seca y no caliente y sudorosa como una persona que
estuviese nerviosa. Tampoco estaba fría, simplemente estaba… normal. MinSeok
era obviamente una persona promedio que de repente decidió ayudarme. Algo que
no me parece bien…
—¿Qué harías si encuentras a
LuHan engañándote? —preguntó WuFan con una sonrisa en sus labios, pero en un
tono serio.
No sabía porque quería saber esa
respuesta de cada persona con la que yo salía. No encontraba el punto en eso
cuando ambos sabíamos que jamás en la vida engañaría a mi novio.
MinSeok se vio pensativo durante
unos segundos, luego pareció que había encontrado la respuesta. —Le gritaría.
Probablemente, no estoy diciendo que lo golpearía fuerte, quizá un poco en el
pecho. Terminaría llorando y diciendo que nunca más considerara llamarme y
luego lo bloquearía de todos lados para que no pudiese contactarme.
El pequeño cambio en el cuello de
WuFan me dijo que aceptaba la respuesta. Esa era extrañamente la respuesta
correcta.
Recuerdo la vez que él sonrió
después de esa respuesta y luego dijo “buena suerte”. Y eso fue todo. La
respuesta había sido “le daría otra oportunidad”. Esa obviamente no era la
correcta, porque WuFan me había enviado un mensaje más tarde que decía que
debía cortar con aquel tipo; que no era bueno para mí. Que él no me merecía porque
no se había tomado la charla en serio, y lo más importante: él no tomaba las
citas y relaciones en serio. Era solo un joven confundido. Estoy feliz de haber
terminado con él.
—Eso es bueno —WuFan asintió como
respuesta. Agarró el borde de la mesa y empujó
su silla—. Los dejaré solos entonces. Tienes mi bendición, así que LuHan, no
metas la pata, porque te culparé no importa lo que digas. —Tomó sus cosas,
colocó su mochila sobre el hombro y nos miró—. Espero verlos juntos pronto.
Adiós.
—Adiós —saludó MinSeok claramente
y yo murmuré como respuesta. Cuando WuFan dejó la tienda y ambos supimos que no
nos veía más, MinSeok quitó su mano de las mías. Extrañé el contacto; se había
convertido en un suave tacto entre mis palmas.
Estuvimos quietos durante uno o
dos minutos. MinSeok no me miraba y sus ojos estaban clavados en la mesa. Él no
sonreía más y se veía como si lo hubiesen regañado.
Aclaré mi garganta y me miró
esperanzado. Yo no lo veía, me enfoqué en otro lugar de la tienda. —Gracias.
Pude lograr una sonrisa, no una
rígida, sino una genuina. Oh, Dios, esto es tan torpe. No sabía porque estaba
agradeciéndole, no le había pedido ayuda en primer lugar. Solo sentí correcto
hacerlo.
Él no dijo nada, pero pude sentir
que se relajaba a mi lado. De alguna manera, eso me hizo relajar también. Se
levantó de su silla. Me sentí confundido, así que lo miré. Tenía una pequeña
sonrisa en los labios, luego se reverenció ante mí.
—Me tengo que ir —dijo MinSeok y
me miró. Su sonrisa se convirtió en una de disculpas—. Mi turno comienza en
diez minutos.
Me levanté de la silla también.
No supe porque, pero pensé que era buena idea hacerlo.
—¿Podemos… hablar mañana? ¿Mismo
lugar, misma hora? —Cometí un error. Cometí un error grave. “¿Podemos hablar
mañana?” eso sonó como un regaño. ¡Lo arruiné! —. Tu sabes… así podemos hablar
apropiadamente. Te compraré una bebida.
Lo intenté, ¿bien? Intenté
salvarme a mí mismo. En verdad lo intenté. Eso sonó como… esperen. ¿¡Acabo de
preguntarle de salir!?
—Seguro —replicó, sonriendo con
esa linda y cautivadora sonrisa—. Te veo mañana, LuHan.
Su voz… diciendo mi nombre. Pude
sentir mi interior derretirse. Mi nombre no sonaba extranjero en su lengua. Él
dijo claramente el sonido de la “L”, que usualmente los coreanos mezclaban con
la “R”. Sonaba como si realmente hubiese practicado la pronunciación hasta
lograr la perfección.
—Sí —dije tontamente y luego él se fue, derritiéndome con esa sonrisa. Cuando escuché el “ding” indicando que la puerta se había cerrado tras aquel chico, dejé salir un suspiro—. Te veo mañana, extraño.
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