- ¿Qué rayos haces
aquí? – preguntó su hermano al verlo entrar al cuarto. DongHae simplemente
cerró la puerta, cuidando que nadie lo haya visto.
- ¿Quién rayos es ese
hombre? – preguntó subiendo a la cama, pero notó que su hermano no estaba solo,
por suerte para él no lo había interrumpido. DongHwa golpeó con el codo a la
mujer que tenía a su lado y cuando esta despertó, se levantó y comenzó a buscar
su ropa, le lanzó una bolsa con un frasco dentro.
- ¿A qué fuiste ahí?
Te dije que no te metieras en mis asuntos, parece que te gusta saltarte las
reglas – dijo apenas la chica se fue.
- Tenía que hacer un
trabajo con su hijo, es mi compañero en la escuela…
- Espera, espera –
sonrió Araña -. ¿Dices que tiene un hijo? – DongHae asintió -. Tengo con que
amenazarlo al parecer…
- No lo creo, está
repleto de marcas – dijo DongHae recordando los brazos de su “amigo”.
- ¿Hablas en serio? –
DongHwa se levantó de la cama y se colocó unos pantalones. Caminó por todo el
cuarto sin hablar, poniendo algo nervioso a su hermano pequeño.
- Sí. Pero dime quien
es él… no entiendo lo que me dijo, sobre controlar a los adictos, hasta rompió
mi camisa nueva – el mayor tomó la mano de su hermano y lo hizo sentar en el
borde de la cama, para mirarlo a los ojos.
- ¿Te habló?
- Sí, dijo algo así
como que me protegías bien luego de ver mi brazo y que eras un… idiota al no
darte cuenta de cómo manejar el imperio que tienes, y algo de adictos como
súbditos, no le entendí muy bien.
- ¿No descubriste nada
más? Eres muy listo con ese tipo de cosas…
- No, solo vi que
tiene materia prima que nunca vi, y una agenda negra… - observó a su hermano -.
Puedo conseguirla, por lo menos una copia…
- No te dejaré que
vuelvas con él. No sabes quién es. La próxima vez que debas juntarte con su hijo
ve a casa. No tientes al lobo.
- No entiendo lo que
sucede, si solo me explicaras…
- DongHae – el chico
lo miró sorprendido, era la primera vez en años que decía su nombre en voz alta
-. Escúchame bien. Esto es algo mío, no quiero ponerte en peligro. Aunque
parezca fácil, lo que has hecho hasta ahora son solo trabajos de menor rango,
aún no estás completamente preparado para esto. Vuelve a casa, no regreses
hasta que te llame.
DongHae frunció el
ceño, pero hizo caso. Sin embargo no regresó a su casa, su madre sospecharía
algo, solo se quedó en el patio de la escuela hasta que llegó la hora de
entrar. Su vida sería normal hasta que EunHyuk volviera a irse de la ciudad. Pensó
que quizá debía unirse a algún club, o quizás hablar con alguien más.
Sin embargo algo más
ocurrió ese día. De acuerdo iban ingresando al salón lo observaban y se
susurraban entre amigos. No supo lo que sucedía, hasta que EunHyuk llegó y se
sentó a su lado, parecía enfadado y asustado… asustado, esa palabra volvió a
sonar en su cabeza. Todos estaban asustados de él, pero… ¿Por qué?
Su respuesta llegó
luego de la primera clase, el director envió a llamarlo. Era poco común
aquello, jamás se veía que enviaran por un alumno. Pero se levantó del asiento
y salió de su salón para dirigirse a dirección.

No hay comentarios:
Publicar un comentario